| Un viaje entre Asunción del Paraguay y Buenos Aires.
Un camionero debe llevar a una mujer desconocida.
La mujer no está sola. Carga con su bebé.
1500 kilómetros de ruta les quedan por recorrer.
NOTA DEL AUTOR
Uno no sabe exactamente porque hace las películas que hace hasta que las termina y las deja ir. Durante el proceso, encontré diferentes razones, pero nunca logré dar con una respuesta tranquilizadora.
Ahora, mirando hacia atrás, siento que este viaje comenzó cuando enfermó mi padre. A partir de ahí mi mundo de entonces comenzó a desarmarse. Sin darme cuenta, me fui aislando cada vez más de mi familia y de mí mismo. De un día para otro, luego de 10 años, me separé de mi pareja de entonces y la crisis feroz que en ese momento se dio en mi país me dejó sin trabajo y casi sin hogar. Todo al mismo tiempo, en pocos meses. Fue demasiado.
Esta película habla de mi dolor frente a la pérdida, de la soledad de ese momento. Del hijo que era entonces y el padre que aún no soy. Del alivio que sentí cuando descubrí que más allá de la muerte de mi padre, aún tenía una familia y pude volver a conectarme con ellos y conmigo mismo. De la nueva familia que encontré cuando conocí a María, mi mujer.
Una vez leí que, aunque uno no lo sepa, siempre se escribe para alguien. Alguien sentado en la tercera fila de la sala. Esta película entonces, está dedicada a mi familia y a mi padre especialmente, fue con él que empecé a enamorarme de las películas. A María y a los hijos que aún no han llegado y esperamos. Mi padre ya no podrá verla. Espero que los hijos lleguen pronto y puedan verla algún día.
|